La consulta es muchas veces el primer contacto pago con el cliente. Cobrarla bien —ni regalarla ni espantar al cliente— define cómo te percibe desde el principio.
Qué tener en cuenta
- Valores de referencia: algunos colegios de abogados publican valores orientativos para consultas. Revisá los de tu colegio.
- Tiempo: cuánto dura la consulta y si incluye revisar documentación antes.
- Especialidad y complejidad: una consulta societaria compleja no vale lo mismo que una orientación general.
- Modalidad: presencial, por videollamada o por escrito.
Estrategias comunes
- Consulta paga que se descuenta de los honorarios si el cliente contrata el servicio.
- Primera orientación breve sin cargo y consulta completa paga.
- Precio cerrado por tipo de consulta: por ejemplo, revisión de un contrato de alquiler.
Cómo comunicarlo
Decí el valor antes de la consulta, por escrito, junto con qué incluye y cómo se paga. Evita malentendidos y filtra a quien no está dispuesto a pagar por tu tiempo.
Después de la consulta
Si el cliente avanza, formalizá con un convenio de honorarios. Para estimar la regulación judicial, usá la calculadora de honorarios. Y registrá cobros y pendientes: mirá cómo cobrar honorarios.
→ Modelo de convenio de honorarios
→ Honorarios de abogados: cómo cobrar
→ Calculadora de honorarios
Preguntas frecuentes
Depende de tu especialidad, del tiempo y de la complejidad. Algunos colegios publican valores orientativos que sirven de referencia.
Es habitual cobrarla y descontarla de los honorarios si el cliente contrata. También se puede ofrecer una orientación breve sin cargo y cobrar la consulta completa.
Antes de la consulta, por escrito, indicando qué incluye y cómo se paga.