Si en tu estudio más de una persona usa inteligencia artificial, ya tenés una política de uso de IA: la que cada uno improvisa. Escribirla lleva una tarde y evita los dos problemas más graves: datos de clientes cargados donde no corresponde y escritos presentados sin revisar.
Qué tiene que definir la política
1. Herramientas permitidas
Una lista cerrada de las herramientas que se pueden usar y para qué. Distinguí entre herramientas generales (útiles para redactar o resumir textos no confidenciales) y herramientas que garantizan la confidencialidad de lo que se carga.
2. Qué datos no se cargan nunca
Datos que identifiquen al cliente o a terceros —nombres, DNI, CUIT, domicilios, datos de salud—, salvo en herramientas aprobadas para eso. La regla práctica: si no lo mandarías por mail a un desconocido, no lo pegues en una IA general.
3. Revisión humana obligatoria
Todo texto generado con IA que salga del estudio —un escrito, un mail al cliente, un dictamen— lo revisa un abogado. Las citas de artículos, fallos y doctrina se verifican en la fuente. Ver cómo verificar lo que produce la IA.
4. Responsabilidad
La responsabilidad profesional no se delega en la herramienta: quien firma responde por el contenido.
5. Transparencia con el cliente
Definí si vas a informar a los clientes que usás herramientas de IA y en qué tareas.
Modelo breve de política
1. En el estudio solo se usan las herramientas de IA de la lista aprobada. 2. No se cargan datos personales de clientes ni de terceros en herramientas que no garanticen confidencialidad. 3. Todo texto generado con IA es revisado por un abogado antes de enviarse o presentarse; las citas se verifican en la fuente original. 4. La IA se usa como asistencia: la estrategia y las decisiones son del abogado responsable. 5. Cualquier duda sobre un uso concreto se consulta con [responsable] antes de hacerlo.
Cómo implementarla
- Presentala en una reunión breve y dejala escrita donde todos la encuentren.
- Revisala cada seis meses: las herramientas cambian rápido.
- Sumá ejemplos concretos de usos permitidos y prohibidos: se entienden mejor que las reglas abstractas.
Preguntas frecuentes
Para evitar que se carguen datos de clientes en herramientas que no garantizan confidencialidad y que salgan escritos generados con IA sin revisión profesional.
Datos que identifiquen a clientes o a terceros —nombres, DNI, domicilios, datos de salud—, salvo en herramientas que garanticen la confidencialidad.
El abogado que lo firma. La herramienta asiste, pero la responsabilidad profesional no se delega.